viernes, 10 de marzo de 2017

Famosas últimas palabras...






Jugar a rol es vivir una aventura, a menudo de acción. Y en toda aventura de acción, hay peligro. Y donde hay peligro, hay posibilidades de que los protagonistas mueran. Un buen DJ tiene que calibrar el riesgo y las dificultades de su campaña según el nivel de los personajes de sus jugadores (y también de la experiencia de los propios jugadores). Una dificultad excesiva, que conduzca a una muerte segura, es algo aburrido. Una dificultad mínima... pues a la larga es aburrido también.

Y claro, tanto va el cántaro a la fuente que se rompe. A veces por una mala decisión, otras veces por simple mala suerte, los personajes se mueren. Y a veces lo último que dicen sus jugadores no deja de tener su gracia:

No habrá trampas. Somos de nivel bajo...
Máster... ¿Por qué me preguntas cuanto puntos de vida me quedan?
¿Qué dices que pasa si fallas dos veces Trepar? (jugando a Aquelarre)
El máster no dejará que muramos de una manera TAN tonta...
No sé qué bicho es, pero seguro que es matable...
¡Yo no me arrodillo ante ningún rey! (jugando a Aquelarre)
¡No puede haber una trampa justo ahí!
¡Pero si sólo son goblins!
¡Toma ya! ¡Crítico! Ahora le toca pegar a él, pero seguro que ya está muerto... ¿no?
Y el Ordenador.... ¿es PC o Mac? (jugando a Paranoia)
¡Solo fallo con una pifia!
Uso sigilo... Sí, claro que llevo mi armadura completa. ¿Por?
Tiro por Intimidar a los labriegos diciéndoles que soy un siervo de Satanás.... (jugando a Aquelarre)
¿Qué decías que hacía una pifia?
¡No voy a gastar puntos de héroe por algo tan tonto!
¡Jajaja! ¡02! ¡Sólo pierdo dos miserables puntos de Cordura! ¿Qué vas a hacer ahora, Cthulhu? ¿Pisarme? (jugando a la Llamada)
¿Qué pasa cuando te quedas a puntos negativos de vida?
¿En este juego se pueden esquivar las balas?
¡Pero si sólo he perdido 20 puntos de vida! (Jugador de D&D jugando la Llamada)
¿Cómo que gana la iniciativa? ¿En este juego los malos tienen iniciativa?
¡Atrás sucios humanos! ¡Soy un elfo libre! (jugando a Dragon Age)
Estoy bien, seguro que aguanto un turno de combate más...
Oh, venga.... ¿de verdad quieres que tire?
¿Qué es esto que mi espada rebota en su piel?
Bueno, si, estoy tosiendo y tengo fiebre.... ¡No me digas que en este juego uno puede morirse de un resfriado! (jugando a Aquelarre)
¿Sólo cinco metros? ¡Salto!
Abro la puerta con los ojos cerrados. Si hay un bicho al otro lado no perderé Cordura (jugando la Llamada)
Guiño un ojo al carcelero para seducirle y escapar tras tener sexo con él. Sí, ya me has dicho que es un orco. ¿Y? (jugando a El Anillo Único)
¿Cómo que se me pasa el efecto del hechizo?
Tranquilos, podemos confiar en él
Este pnj no se atreverá a dispararme por la espalda
¡Yo primero, yo primero!
¡Huir es de cobardes!
¡Qué suerte, un dragón! ¡Seguro que tiene un montón de tesoro!
Cruzo el río a nado sin quitarme la armadura (jugando a Aquelarre)
¡Oye, que aún te puedes rendir!

viernes, 10 de febrero de 2017

El friki... nace, se hace... y se deshace.

(Meme cortesía de "Memes de Rol". https://www.facebook.com/memesderol/?fref=ts)

Aceptémoslo. Sea cual sea nuestro nivel de frikismo, mengua notablemente cuando uno adopta responsabilidades: Trabajo, pareja, hijos, ropa que no va ir a la lavadora sola, comida que hay que cocinar, suelo que barrer regularmente... esas cosas. Lo peor es que la mayoría de los viejos colegas de juego están en la misma situación (salvo el friki irredento que, la verdad, cada día está un poco más rarito). Aunque hayas optado por la endogamia friki y tu pareja también lo sea, el mundo real pesa. Las partidas son cada vez son más espaciadas, y al final te resignas a pasar a ser lo que se llama “un friki dormido”. Tratando de mantener tu nivel de frikismo latente bajo una capa de normalidad muggle, en espera de que pasen los años, tus hijos crezcan y podáis jugar juntos a tu viejo y baqueteado Heroquest, el que rescataste del trastero de tus padres... Que te has apuntado al crowfounding del Heroquest 25, pero hasta que salga, el original ya os valdrá.

Y la pregunta que deberías hacerte es.... ¿Eres REALMENTE un friki “dormido” (o que se hace el dormido)? ¿O te has convertido en un simple muggle aburrido y formal, de esos del montón, nostálgico de tus glorias pasadas?

Quizá este test te ayude a salir de dudas...


Test: ¿Eres (aún) un verdadero friki?

Contesta el siguiente test y anota el resultado:
  
1. En la vitrina del comedor, en un lugar bien visible, tienes expuesto:
A: La cristalería y la vajilla de la abuela de tu cari. Una entrañable herencia familiar...
B: Los trofeos que ganaste en tu juventud como atleta amateur
C: No tienes vitrina en el comedor.
D: La colección de figuritas de tu serie anime favorita

2. A la hora de irte a dormir, el pijama que te pones es:
A: Pijama convencional de dos piezas, completo y a juego con la colcha de la cama.
B: Un tanga que pueda ser arrancado a bocados.
C: No te pones nada para irte a dormir (a veces, ni te quitas la ropa que llevas puesta)
D: El uniforme oficial de la Federación en la primera temporada de la serie original de Star Trek (la de los años 60, claro)

3. ¿Qué objeto decorativo tiene un lugar de honor en tu casa?
A: Una acuarela de tonos pastel pintada por tu cari en un cursillo.
B: Tu aparato de musculación: Un amasijo de pesas, poleas y metal tan grande que te ocupa una habitación entera
C: Una mancha de moho en la pared que observada atentamente parece el mapa geográfico de Biafra.
D: Las láminas originales de tu cómic favorito enmarcadas y firmadas por el autor.

4. Te despierta de madrugada un ruido en el salón. ¿Qué coges para ir a investigar?
A: El teléfono. Para llamar a la policía.
B: Nada. Sales de la cama sonriendo y flexionando los músculos. Si hay un intruso tus conocimientos de artes marciales serán suficientes para girarle la cara a bofetadas.
C: No vas a investigar. Sabes que son las cucarachas peleándose con las ratas por los restos de la pizza de ayer noche.
D: El sable láser que guardas para casos como éste...

5. Tu programa de televisión favorito es...
A: Uno de esos de famosos gritándose que tanto le gustan a tu cari
B: De deportes, por supuesto.
C: La Play Station y la Xbox son los únicos canales que valen la pena hoy en día...
D: Esa serie de ciencia ficción de la que no llegaron a grabarse más de seis episodios y que has encontrado en versión original subtitulada al taiwanés
  
6. En tu tiempo libre te gusta...
A: Limpiar la casa con tu cari peleándoos amigablemente para ver quién se queda con el trapo de quitar el polvo
B: El gimnasio, el jogging y el depilado integral  no me dejan tiempo libre.
C: Jugar a juegos de rol indies por chat con tus amigos del otro lado del Atlántico.
D: Leer Juego de Tronos

7. Tu película favorita es:
A: Los puentes de Madison (al menos sale el Clint Eastwood, aunque no rompa nada)
B: Rocky (cualquiera de ellas)
C: Karate a muerte en Torremolinos.
D: El Señor de los Anillos, versión extendida, la trilogía.

8. ¿Qué nombre has pensado para tu hijo cuando lo tengas?
A: No había pensado ninguno. Lo decidiremos juntos cuando llegue el momento.
B: Mancuerno si es chico, y Mancuerna si es chica.
C: ¿Un hijo? Teniendo en cuenta con quién suelo hacer sexo no se... ¿Meñique?
D: Glautorel Escarin Grifindel

9. Tus vacaciones soñadas son:
A: En la playa, con los suegros.
B: En un crucero, vaya donde vaya mientras tenga un gimnasio bien equipado.
C: En Azeroth, cuando los de WoW saquen la nueva expansión. .
D: En Nueva Zelanda, donde se rodó El Señor de los Anillos y el Hobbit...

10. Por Navidades, a la hora de montar el Belén...
A: En casa ponéis unas figuras de porcelana del siglo XVIII, dentro de una vitrina para que no sufran accidentes.
B: No pones Belén. Pones un abeto que has talado tú mismo.
C: ¿Un campo de batalla con caballeros medievales y muertos vivientes dándose bofetadas se considera un Belén?
D: Aprovechas una distracción de la familia y cambias a Melchor, Gaspar y Baltasar por Gandalf, Harry Potter y Merlín.

Predominio de respuestas A:
Mira, no sé yo si tú fuiste friki en el pasado, pero eso se terminó hace tiempo. Resígnate, ya formas parte de las filas de los muggles. Pero quizá algún día tus hijos encuentren tus tesoros (frikis) escondidos y se unan a la causa que tan vilmente has traicionado y te hagan regresar... ¡Que si Anakin Skywalker volvió al redil tú también puedes!

Predominio de respuestas B:
No tengo yo muy claro que tu hayas sido alguna vez friki. Vale que el Chuachenaguer ese hizo de Conan en los años ochenta, pero que te guste la peli no sé yo si te incluye en la categoría. Mejor ponte a hacer abdominales y deja de leer que esto para ti es más cansado...

Predominio de respuestas C:
A mí no me engañas. ¡Tú sigues viviendo con tus padres! Y casi apostaría a que tu vida social se limita mayormente a internet...

Predominio de respuestas D:
Eres un friki puro, con impoluto pedigrí. Creen que te han vencido, pero eres más listo que ellos. Algún día resurgirás y todos verán que sigues siendo el mismo. Hasta entonces... pues resignación.

martes, 17 de enero de 2017

Las leyes (del rolero) de Murphy... según Vampus.


Se llamaba José Luis Andreu, siempre le conocí por Vampus. Con ese nombre se me presentó a finales de 1986, cuando asomó por el recién formado Club Auryn. Era, como todos, uno de esos jovencitos que había empezado en esto del rol por su cuenta, en los bares de la facultad o del instituto, y que al enterarse que se estaba formando en Barcelona un club de rol (y sólo de rol) vino para ampliar su grupo de jugadores. Con Vampus me enfrenté a dragones. Conquisté y defendí reinos. Salvé princesas y derroté a malvados tiranos. Y también surcamos las galaxias, cabalgamos por las llanuras del Oeste Americano, y, por supuesto, nos enfrentamos pistola en mano contra horrores innominados en las oscuras calles de Arkham. Vampus tenía el récord (imbatido, que yo sepa) de haberle parado tres veces los pies a Ithaqua él solito... sacrificando su PJ las tres veces, por cierto. Fue un excelente Máster de Stormbringuer, y activo colaborador de la revista Troll, de la que fue secretario de redacción desde los números 19 hasta el 25 (el último).

En los noventa Vampus consideró, como muchos, que la labor estaba hecha y se dedicó a lo que más le gustaba: Jugar, apartándose de editoriales y del mundillo profesional, siempre enrarecido. Y siguió jugando hasta el fin de sus días.

Murió la noche del 16 al 17 de Enero de 2017, mientras dormía. Sé que me estará esperando allá donde esté, en esa mesa de juego cada vez más llena de amigos, guardándome un sitio en la partida de rol eterna que vamos a jugar.



Vampus no querría que nos pusiéramos tristes. Era demasiado alegre y vital para ello. Así que permitidme que transcriba uno de sus artículos, aparecido en la revista Troll número 9 (Enero de 1988), y que nos echemos, una vez más, unas risas gracias a él.



Las Leyes...

Tarde o temprano, todo el mundo se pregunta en una larde de sentido común cómo es posible que la tarea de desarrollar un escenario , aparentemente prístina y clara como el cristal cuando se dispone de un buen argumento, todo se desarrolle lentamente, por el camino más difícil posible, y ocurran sin parar fenómenos inexplicables, por los cuales el Director de Juego, repleto de la Ira del Señor, culpa al ominoso azar (véase los dados), a la implacable Naturaleza (no es posible que este tío tenga tanta suerte), y, ya en el culmen de la desesperación, al Gobierno (con Franco esto no pasaba).
No obstante, el calumniado azar no tiene vela en este entierro para nada. La verdadera razón de estos parafenómenos obedecen a una conspiración fríamente calculada, que el doctor Murphy descubrió a su paso de la universidad de ROLcelona (véase Club Auryn), la cual resumimos en sus puntos principales con el doble objeto de aclarar al personal las causas de sus cuitas, convencerles de la inevitabilidad de las mismas y limitar en lo posible el creciente número de DJ´s que se ven internados en los distintos Centros Psiquiátricos de nuestra ciudad o que se suicidan sobre las mesas de juego.

1- Ley de Murphy.
Si algo puede ir mal en el escenario, no lo dudes, puedes apostar a que irá mal.

2-Teorema de Patrick.
Si tu escenario funciona a la primera, seguro que estás utilizando el grupo de jugadores y (probablemente) el juego equivocado.

3- Constante de Skinner.
Esta constante hace referencia al número de pasillos, trampas o personajes no jugadores del escenario tales que, añadidos al mismo, no permiten que la partida finalice en el número de sesiones previstas y se alargue demasiado y que, sustraídas de él, no permiten que ese escenario funcione como se había previsto y que los jugadores se aburran soberanamente.

4- Postulado de las Lenguas Vivas.
La pericia en el arte de crear escenarios es directamente proporcional al número de injurias que el Director de Juego profiere cuando los jugadores matan al PnJ que debía darles la información o destrozan con una granada la habitación en que se encontraba la siguiente pista o aquello que estaban buscando. Asimismo es inversamente proporcional al número de horas que ha precisado el Director de Juego para poner a punto todos los detalles que forman dicho escenario (ambientación, hechos históricos, planos, etc)

5- Ley de Flape sobre la perversidad de los escenarios concluidos.
Todo escenario, prescindiendo de su propósito, estructura, configuración, o juego para el que ha sido desarrollado será concluido por los jugadores de la forma más insospechada y confusa posible, por razones completamente oscuras.

6- Axioma de Allen.
Cuando todo falla es el momento de consultar las reglas del juego que, naturalmente, no tenemos ni la menor idea de dónde las dejamos la última vez. Todo ello viene redondeado porque, por una de esas casualidades de la vida las reglas se las dejamos ayer a un amigo que vive a 5 kilómetros de distancia del lugar en que nos encontramos.

7- Principio de las Informaciones Dispersas.
Al jugar un escenario, la accesibilidad de una pista o información crítica para su funcionamiento es inversamente proporcional al número de veces que los personajes jugadores pasan por delante de ella o la tienen en la mano sin llegar a sospechar siquiera de la importancia de dicha pista (a veces incluso sin sospechar que se trate de una pista).

8- Corolario de Compensación.
La estructura de un escenario puede considerarse un éxito si no más de un 50% del escenario original debe modificarse para obtener cierto parecido con el resultado deseado.

9- Ley de Gumperson.
La probabilidad de que ocurra un determinado suceso es inversamente proporcional a su importancia y al deseo que tengamos de que suceda.

10- En busca del jugador perdido.
La cantidad de personas precisas para jugar el escenario que creamos ayer debe buscarse no más tarde de mañana al mediodía para poder jugarlo dentro de un par de meses.

11- Principio Principal.
Por definición, cuando un Director de Juego crea un escenario de juego al que nadie ha jugado todavía, entra en el reino de lo desconocido y no sabe lo que se va a encontrar.

12- Regla de Katterin.
El escenario no funciona pero no funciona por una razón distinta de la que uno piensa que no funciona.

13- Factor de Futilidad.
Ningún escenario es nunca un completo fracaso: puede servir siempre como un mal ejemplo.

14- Ley de Anderson.
Nunca se perderá una parte del escenario de la que se tengan copias (no ocurre lo mismo cuando NO se tienen).

15- Principio de la Gravitación Selectiva.
Si al Director de Juego se le cae la pantalla en algún momento de la partida, lo hará de forma que todos los jugadores puedan ver perfectamente el plano del escenario, el lugar exacto en que se encuentran en el momento actual y la forma de solucionar rápido y descansadamente el problema en que se hallan inmersos sin necesidad de devanarse los sesos.

16- Teorema del Cálculo Mental.
a) Si puede cometerse un error de bulto en el escenario (histórico, topográfico, etc...) desde luego que ocurrirá, no importa las horas que le hayamos dedicado, de tal forma que haya que rehacer todo el escenario para que éste sea coherente.
b) Todo aquello que el Director de Juego considere constante e invariable, será, al fin y al cabo, variable, si de verdad desea que los PJ acaben la aventura.
c) Todo aquel PnJ considerado por el Director de Juego como invencible o inaccesible será literalmente “aplastado” por los PJ de la forma más inverosímil posible
d) El jugador se las arreglará siempre para colocar a su Personaje en el peor sitio, y escoger el peor camino posible, de forma que el Director de Juego se vea colmado de problemas.

Nos vemos, amigo mío. Mantén calientes los dados.

martes, 10 de enero de 2017

Ser friki está de moda ¡qué horror!





Hace un par de meses participé en una mesa redonda, (en el seno de la Eurocon Barcelona, si tienen mucha curiosidad corre por youtube, creo...) sobre los orígenes del juego de rol en España. Y ahí pronuncié una frase que se ha hecho bastante viral... Hasta un graciosete (Luis Gil, por más señas) hizo un meme y todo. (Te debo unas birras nen)


Pronuncié la frase (literal, me temo) mientras postulaba sobre el pasado y presente de los llamados “frikis” en general y roleros en particular. Que cuando esto empezó (en 1985, cuando sale Dungeons and Dragosn caja roja, e incluso antes, que a principios de los ochenta ya estábamos los primeros roleros descifrando manuales en inglés y francés, y elaborando cuidadosamente fichas de personaje traducidas ¡A MANO!). Pues eso, que cuando toda esta movida empezó, éramos tan pocos que por no ser, ni raros éramos. De hecho, no se sabía muy bien qué estábamos haciendo... (recuerdo un bar donde nos reuníamos el equipo de redacción del fancine Troll que nos llamaban “los conspi”, de conspiradores... toda la tarde discutiendo rodeados de papeles... lo menos era mirarnos un poco de reojo). Luego esto del rol empezó a sonar, para bien o para mal... y un buen día, nos encontramos con que todo el mundo dice que es friki. Que todo el mundo ve Big Bang Theory. Que todo el mundo ve películas de superhéroes. Que se han enterado (a buenas horas) que ver una serie de animación japonesa es ser friki, y resulta que hay familias en las que es friki hasta la abuela, que hace cuarenta años disfrutaba mucho con Heidi... (cuando la echaban en TVE 1, en la época en la que había sólo dos canales)

Y es que los años han pasado, y a esto del rol le ha pasado un poco lo que al rock y sus variantes: La gente echaba pestes de cómo se movía Elvis o de lo raros que eran (y cantaban) esos melenudos ingleses de Liverpool. Pero los (y las) fans de quince y veinte años crecieron con los años (y no siempre a lo alto, también a lo ancho, a la altura de la barriga). Y sucede un día que la gente descubre que reírse (cuando no menospreciar abiertamente) de un adolescente es fácil... Pero no tanto hacerlo de un funcionario, un banquero, un juez, un maestro, un médico.... De un profesional en su trabajo en general, del padre de los amigos de sus hijos, de su jefe o compañero de trabajo...

Vamos. Que los frikis estamos en el sistema porque hemos envejecido. Estamos normalizados. Pero no se me relajen, colegas del frikeo. Aunque seamos una moda, nos seguirán mirando con condescendencia. Con “esa” mirada, como si fuéramos un poco (o un mucho) niños poco crecidos y bastante mal criados. No se preocupen. Los frikis estamos acostumbrados. Es el precio que tenemos que pagar por tener vicios inteligentes. Por tener la feroz y muy peligrosa costumbre de imaginar... y sobre todo, de pensar.

Pero no se nos relajen tampoco ustedes otros, queridos muggles.... nuestro plan de dominación mundial prosigue con éxito... Al igual que con la música, llegará un momento en que se acostumbrarán tanto al frikerío que ya no será ni una moda... Será, por fin, algo normal. Una afición más. Sólo eso, que es, al fin y al cabo, lo que siempre ha sido.

Mientras tanto ¿una partidita?